Ayer la luna, hoy ¡Venus!

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Espero que muchos de ustedes hayan podido disfrutar del eclipse de luna parcial la madrugada del lunes. Este fenómeno fue percibido en Chile y el mundo pero no era el más esperado del año. El evento astronómico que todos los “frikis” de los astros estaban esperando será hoy:  ¡Venus pasará entre el sol y la tierra! Esto ocurrirá, según la NASA, entre el 5 y 6 de junio de este año y será en un lapso de 6 horas.

Y lo que nosotros veremos, oh simples mortales, será un puntito negro atravesar el sol. Oh bueno, lo verán quienes tenga un telescopio y… Se traslade a Isla de Pascua. Si damas y caballeros: para ver este espectáculo astronómico en vivo y en directo deberá desembolsar una suma no despreciable de dinero por un boleto a las tierras de los moais.Pero tranquilo, acá en La manzana de Newton les dejamos el link que dará la transmisión en directo de tan mango evento ;D

Ustedes se preguntarán ¿Y por qué esto es TAN importante? resulta que este fenómeno no se volverá a producir ¡hasta el año 2117!  Así que ojo sino se lo quiere perder.

Como no todos somos expertos astrónomos, me di el trabajo de buscar qué significa que venus transite por el sol, y Manzaneros, según la siempre fiel Interne y sus ilimitadas fuentes, esto quiere decir que esto pasa cuando el Sol, un planeta y nuestra Tierra se alinean en ese orden. La gracia de esto es que el planeta  se interpone entre la luz que nos llega del sol  y se forma un mini-eclipse. Para mayor información puede visitar el completo informe que realizó ABC.

¡Censura Mediática!

Esto da para hacer una gran reflexión,pero no quiero influir con mis pensamientos. Así que mejor les dejo el vídeo CENSURADO en todo el mundo.
¿Qué es? Una marcha de más de un millón de personas en Libia contra la OTAN.
Ahora con tal magna puesta en escena, ¿Qué pasó con los medios formales? ¿Cómo es posible que una de las protestas civiles más grandes de la historia pase inadvertida? ¿Qué está pasando con la invasión de la OTAN y el genocidio que ha provocado?

Hidroaysén: El proyecto que nos divide

Claudia Insulza nunca se ha definido como una ambientalista. Es más, su único acto de reciclaje pasa por reutilizar todos los trozos de tela sobrantes para hacer sus trabajos, ella es una estudiante de último año de la carrera Diseño de Vestuario y Textil en la Universidad del Pacífico. Por lo cual llama la atención que se encuentre en cada protesta contra Hidroaysén, como la que se llevó a cabo el pasado 20 de mayo. Ella se defiende: “Nada significa que no sea verde para protestar por lo que considero injusto, sé que el proyecto Hidroaysén destruirá la Patagonia de nuestro país y dañará en forma irreversible parques nacionales, sitios de conservación, reservas, humedales y más de 30 áreas protegidas”.
Comenta que de un tiempo a esta parte, no es de extrañar que la población se encuentre completamente informada sobre las implicancias que traerá la implementación del Mega proyecto Hidroaysén. La ciudadanía ha comenzado a investigar por su cuenta. Como Claudia, muchos son los jóvenes y los no tanto, que se manifiestan en las plataformas que concede Internet para hacerse escuchar, alzar la voz en contra de lo que creen es una forma más que tienen los políticos para sobreponer sus ideas por sobre los intereses del pueblo.
Claudia, vestida completamente de negro en señal de luto por el visto bueno de la comisión al mencionado proyecto, junto a lo que ella estimó eran alrededor de 40 mil personas, marcharon en forma pacífica, portando banderas y carteles en defensa del medio ambiente y en contra de la iniciativa. Aunque relata que hubo personas de todas las edades, incluidos niños y ciudadanos de avanzada edad, predominaron en la marcha los jóvenes vestidos de negro, como una clara señal de la sincronización y organización de los jóvenes. Marcharon unas diez cuadras por la principal arteria de Santiago, desde la plaza Italia hasta el frontis del palacio presidencial de La Moneda.
El comienzo de la protesta Claudia la describe como un acto absolutamente pacífico con cientos de personas tocando tambores y disfrutando del ambiente. Pero veía venir el infaltable grupo de encapuchados, está vez más numeroso de lo que ella podía recordar de otras protestas. Cuando el grueso de los manifestantes llegó a las cercanías de la sede de gobierno y los encapuchados aumentaban en número, ella como miles de manifestantes se sentaron en el suelo levantando sus manos en señal que estaban desarmados. Pero relata que ya era tarde. Los antisociales comenzaron a lanzar piedras a la policía, utilizando fierros y maderas de un andamio instalado en una sucursal bancaria para atacar a la policía antimotines y levantar barricadas incendiarias.
Al incrementarse el nivel de violencia, Claudia quiso huir, ella sólo iba a demostrar su descontento con el proyecto aprobado por el Gobierno. Pero entremedio del tumulto era una manifestante más que carabinero tenía la orden de disuadir. Corrió entre la masa, no recuerda cuantas calles logró atravesar antes de sentir la picazón en su garganta.
La policía utilizó gases lacrimógenos, que hasta pocas horas antes estaban prohibidos por su profuso uso en la protesta del viernes de la semana anterior y denuncias de que podían ser abortivos. Informes policiales determinaron que no eran peligrosos, por lo que el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, levantó la prohibición. En ese mismo sector, algunos manifestantes lanzaron bombas molotov en contra de un grupo de efectivos policiales. Claudia tan sólo corría, no quería respirar el aire tóxico de las bombas, la visión fue reducida por las molotov, todo era un caos y la gran causa a la que ella apoyaba fue olvidada.
Dice haber visto policías heridos, pero prefería verlos a ellos en el suelo antes que a ella misma. Arrancó de los 600 policías apostados entre Plaza Italia y la Plaza de la Ciudadanía, por la Alameda, además de contingente en el centro de Santiago. Tuvo que hacer tripas corazón por la cantidad de perros adiestrados y recuerda con algo de humor, como si de una película se tratara el patrullaje aéreo que los vigilaba como el gran ojo de Saurón. A las 22.40 la Alameda volvió a abrir sus calles para el tránsito vehicular y Claudia llegó a su hogar empapada, con moretones, pero manteniendo la esperanza que su voz, junto a la de los otros miles de protestantes, sería considerada para el discurso del 21 de mayo.

“Aún me queda tiempo para cometer la última locura de mi vida”

Conocido como Golden dentro del reality Año Cero. Fuera del encierro rebulle una existencia de película, un estilo de vida más increíble y surrealista que el programa que lo llevó la fama.

“¡Nona, me prometiste que la próxima vez que viajaras a Orlando me llevarías! ¡Abuelita, no me dejes acá yo quiero viajar contigo!” Las personas que en ese minuto se encontraban en el aeropuerto de Santiago, Arturo Merino Benítez, miraban sorprendidos como un crío menudito berreaba con frases como esas a todo pulmón. Era un chico de 11 años, de esos que se parecen a los niños que se ven en los comerciales de Parmalat: rubio, blanco como la leche, con unos ojos azules grandes y profundos. Ojos que en ese momento miraban a Nona con odio y rencor. Su abuela, con el corazón destrozado, llamó a la madre del menor para que comprara, en ese preciso instante, otro pasaje y se embarcarán juntos en la mejor aventura de sus vidas.
Fue así, como 18 años atrás, comenzó una vida llena de aventuras para Claudio Doenitz ahora de 29 años y fotógrafo de profesión. Concursante del último Reality de canal 13, Año Cero y uno de los pocos chilenos que han reconocido su homosexualidad de forma abierta y natural en la televisión.
Un hombre independiente, que desde niño tomó sus propias decisiones, como lo fue estudiar un año en el sur de Chile por su cuenta. Un joven dichoso, con un espíritu de trotamundos que lo llevó a recorrer todos los rincones de Europa que pudo en los cinco años que residió en Madrid, España. Cursando en el mismo país sus estudios de fotografía. Un logro no menor pensando que costeó su estadía trabajando de modelo, garzón, recepcionista en un Hostal para estudiantes. La lista suma y sigue al igual que los lugares que Claudio conoce.
El último viaje exótico fue a la India, donde estuvo con amigos durante dos meses, en una estadía que describe como magnífica. Luego viene una larga lista de desfiles de moda como: Fashion Week de Nueva York y de Milán; Pasarela Gaudí y Cibeles, entre tantos. Eventos a los que ha asistido por placer como por trabajo.
Con todo lo que ha recorrido, Claudio guarda en una parte especial de sus recuerdos el viaje que pudo haber acabado con su vida a los 18 años: El cambio de milenio en el Time Square, Nueva York. Viajó con una ex polola y allá conoció, entre el tumulto más grande que ha presenciado, a una pareja de colombianos que lo llevaron a una de las mejores fiestas de su vida. Cuenta entre risas, que luego de la celebración se supo que los agentes de la CIA detuvieron un atentado planeado para detonar cuando dieran las 12.00. Y él hubiese estado en la mitad de todo.
El estilo de vida que lleva Claudio es tan rápida y vertiginosa como sus risas. Recuerda, tomando un largo trago de su bebida y con un rostro abrumado, que sólo este año ha tenido que abordar 16 aviones, la mayoría de sus destinos eran para realizar los trabajos encargados por la revista “Caras”. Esto es visto por él como algo ya natural, una forma diferente de aprender de otras culturas, nutrirse y crecer como persona.
Por lo mismo, no es difícil entender que considere la cultura Chilena cerrada y empobrecida, sobre todo por las diferencias sociales y la comparación que puede realizar entre la clase media gigante y culturizada que se puede encontrar en el extranjero y la de nuestro país. Al vivir el proceso de su formación en lugares que manejan códigos más abiertos, con otra mirada, tolerante y diferentes puntos de vistas, posee un mundo para comparar el comportamiento de sus compatriotas. Esto, sumado a lo naturalmente encantador de su personalidad, lo ha llevado a ser uno de los nuevos personajes más queridos de la televisión abierta.
Pero no todo es color de rosas para nuestro dicharachero personaje. El vivir fuera del país significó no estar presente en importantes hecho familiares. Ser visto en su núcleo familiar como el amigo de todos, pero no por eso menos querido. Algo que sin duda lo apena, pero sabe que su familia lo comprende y apoya en todo. Es más, están de acuerdo en la medida que tomó para su futuro: Seguir viajando.
Decisión que por el momento ha tenido que dejar a un lado, ya que con su salida del reality ha provocado un seguimiento mediático que lo tiene por las nubes y una elevada suma de proyectos por concretar. A partir de esto, Claudio confiesa sentirse como el movilizador de una conciencia social: “Yo produje una apertura de mente gigante en este país, sobre todo para las familias que ahora tiene un personaje gay. En cuanto a la aceptación, a entender muchas cosas, a cómo piensa un gay”.
Claudio, mientras fuma y mira desde la terraza del departamento de sus abuelos como anoche en Santiago, reflexiona sobre la sexualidad en Chile y como él vive la suya. El desde los 17 años, que fue cuando asumió su condición hasta los 18, momento en que la dio a conocer a su entorno, estableció un modo muy simple de vida: No querer ocultar nada, seguir viviendo de forma trasparente, tomando su sexualidad como algo normal.
Cuando comienza a analizar la sexualidad chilena, Claudio observa la grabadora con una risa nerviosa, pero luego se le pasa. Encuentra tragicómica la nula educación sexual que se les entrega a los niños en los colegios, la inexistencia de publicidad hacia la tolerancia o la poca relevancia que se le da al uso del condón. De esto culpa a la iglesia y su rol dentro de la sociedad, cree que es debido a que los curas manejan muchos colegios y no les conviene enseñar a los niños sobre el sexo ya que descubrirían su pedofilia. Con esto ya no aguanta más y ríe.
Profundizando en la temática homosexual, Claudio apoya con convicción la creación de una ley que deje a todos contentos, la unión de hecho. Dice: “Así los que consideran el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer o son más católicos verán que la unión de hecho es otro rollo”.
Con un orgullo que se refleja en sus ojos, habla sobre la aceptación y el amor que le profesan miles de personas, aún con su condición homosexual asumida. Por lo mismo tiene la certeza que hace bien quedándose un tiempo más en el país a costa de sus anhelos, los que piensa postergar por al menos un año más, como cuenta con sus palabras: Aún me queda tiempo para cometer la última locura de mi vida” agrega que no tiene intenciones de quedarse sentado en Santiago a contar sus historias, considera que le quedan unos cuantos años más antes de establecerse con una familia, que ya visualiza con un hijo. Quien sabe, quizá en cinco años más veamos al querido Golden siguiendo los pasos de Ricky Martín, formando parte de la nueva generación de “Modern Family” con padres homosexuales, que no por ello son menos hombres.

Odiénme heteros y homosexuales por igual 😀

Si se la sabe…..¡CANTE!


Si bien, no coincido en su totalidad con las demandas planteadas por el movimiento estudiantil 2011, creo que es significativo lo que estos jóvenes de diversas casas educacionales están haciendo. Más cuando recurren a llamados originales, divertidos y que no dañan ni perjudican a nadie. ¡Así es como se protesta!

Confesiones de una loca por las compras

Mujer comprando

Camila Araya Durán es como una de las tantas jóvenes chilenas, una mujer de 22 años que debe compatibilizar toda una vida de actividades, como cursar estudios universitarios de forma vespertina, hacer los quehaceres del hogar, mantener una relación estable con su pareja y ser la Relacionadora Pública de la Ilustre Municipalidad de San José de Maipo, además y porque no decirlo, es una chica atractiva.

 A simple vista se puede decir que posee un amor hacia la moda sin límites, combinando todas sus prendas con accesorios, bolsos y un infinito etcétera. Pero hay algo que nadie puede imaginar detrás de su menudo cuerpo. Camila siente un vacío dentro, una sensación de angustia que la invade. Es algo recurrente, un mal habitual en ella. Su primer impulso para detener el vacío es salir de casa, ver las coloridas vitrinas de las tiendas, convivir con algunos vendedores que le sonríen y la hacen sentir bien. No puede controlar el impulso de comprar. Pero al regresar a casa, el vacío sigue ahí, sumado a la culpa porque otra vez, no se pudo controlar.

Camila sufre el mal del comprador compulsivo, según los sicólogos son personas que tiene una gran insatisfacción con su vida y con ellos mismos. Tratan de llenar ese vacío con una actividad que le dé una sensación de plenitud, aunque sea pasajera. Al comprar, su cerebro produce dopamina, sustancia que genera adrenalina y que da una sensación de felicidad.

Mirando a esta bonita joven de oscuros cabellos, no es grato escuchar que su infancia fue marcada por hechos dolorosos. El matrimonio de sus padres se disolvió mucho antes de que ella pudiese comprender como se compone una familia. No tenía amigos que le durarán por sus constantes cambios de colegios al sufrir Bullying debido a su gordura, lo que luego desencadenó en una anorexia que la llevó a pesar menos de 40 kilos.

Con estos antecedentes es posible dilucidar que Camila y sus compras son un síntoma de un problema más profundo, que tiene que ver con la incapacidad de expresar emociones, de establecer una identidad y autonomía propias frente a un ideal muy alto, tratar de satisfacer, sin éxito, el dolor de una dura infancia.

Para Camila no todo está perdido, de a poco y a lo largo de los años ha ido cambiando. Si bien, el comprar le sigue produciendo el placer más grande de la vida, ha aprendido que lo más importante y valioso está dentro de uno mismo. No ha sido un camino fácil, y nadie puede pretender que lo sea, pero si algo caracteriza a esta mujer es su inagotable energía y vitalidad con la que asume todos los retos que le depara la vida.

Un placer coincidir en esta vida

...Y me rompió el corazón...

Muchas personas son las responsables de marcar nuestras vidas. De forma positiva o negativa, nadie lo sabe a ciencia cierta, hasta que esa persona realiza un acto que la define ante tus ojos. Es ahí cuando al terminar la relación (De amistad, comadrería, amor, etc.) puedes decir un placer coincidir en esta vida. Al menos eso dice una famosa canción de la Oreja de Van Gogh. ¿Pero es tan así? ¿De verdad se les agradece a todas las personas que se han conocido en esta vida?
Puede haber sido tu mascota regalona, tu amigo del jardín infantil, los compañeros de básica, el amor de la media, el parner de la U o el colega de la pega. No importa en qué circunstancias las vidas se unieron, pero es doloroso cuando se separan. Más doloroso es cuando la relación no termina de forma natural como el factor de la distancia, las circunstancias de la vida, la madurez personal, coloque aquí la explicación que más le acomode. Sino por un acto imperdonable por parte de la otra persona.
Estos actos de vandalismo y atentados contra el amor personal de uno mismo son difíciles de perdonar, una puñalada tan dolorosa como amarga que se instala en el alma. Aquel que te desmotivó, quien no supo aprovechar la valiosa oportunidad de madurar una relación a tu lado no se merece ser despedido con la melosa frase.
Tampoco se trata de guardar un oscuro rencor en contra de los malvados usurpadores de tiempo y cariño. Eso sólo envenena y nubla la visión. Se debe tener perspectivas. Si a quién perdiste se trataba de una mascota y esta murió, nada que hacer. Se le recuerda cada día con todo el amor que se le tuvo. Si se trata de los queridos amigos de la infancia… Bueno se sabe que la idolatría a las Barbies y los autitos Hot Wheels que los unía no durarían para siempre. Los compañeros del colegio no estarán siempre para soplar las respuestas correctas de matemáticas o historia. El gran amor de la media en realidad ahora está lleno/a de espinilla y es padre/madre de 3 guaguas. Los compañeros de la U se perdieron en algún carrete sórdido y los compañeros de la pega están cesantes en sus casas.
Así que nada, aunque tuviesen el record mundial en quererse, las cosas como empiezan deben terminar y en ese minuto, cuando todo el término es con traición dolorosa no hay que despedirse con la carita empapada sino más bien con un: Chao conchetu……

Familia: Florencia

Florencia Canela Viuda de Echenique

Florencia es una perrita Yorkshire Terrier, dícese que posee colores bronces, plata, azul y rojo fuego. Siendo eso todas las similitudes que podría llegar a poseer con sus congéneres. Flori, como es conocida entre sus admiradores y detractores, es más parecida a una niña caprichosa, un ser al que frente al vaivén de su colita, nunca se le niega nada, se le viste de rosa porque rechaza cualquier otra tonalidad, posee collares dignos de una princesa y exige ser tratada como tal. Las malas lenguas tienden a compararla con su dueña, pero ambas niegan todo parecido.

¿QuiEn dice que estar de cumpleanos es bueno?

Nada que hacer: Los cumpleaños son una vez al año, y ni en nombre de Dios y de todos sus querubines, serafines, santos, arcángeles,  encargados de las nubes y los que les recortan las barbas puede cambiarse. Eso lo aprendí cuando cumplí los 22 años.
El 14 de julio del año pasado, es una fecha que perfectamente podría borrarse de mi calendario. Ese día y como en los 21 años anteriores, era mi cumpleaños. Lo nefasto fue que mi abuela materna se encontraba hospitalizada en la UCI de la Clínica Dávila. Justo un mes antes de la fecha, fue ingresada por pancreatitis y perforación en su intestino grueso, claro que el diagnóstico fue entregado dos meses después, por lo cual en esos instantes estaba con un shock séptico, es decir un pie en la tierra y otra vaya a saber dónde.

Pero como dije al principio, los cumpleaños, por más que se quiera no pueden ser cambiados. Así que luego de la rigurosa visita con buena parte de la familia al recinto hospitalario, mi madre decidió que debíamos conmemorar mi nacimiento, pero en un lugar cercano por si pasaba algo. Así que a la hora de almuerzo fuimos a un local, por ese tiempo, recién inaugurado, donde podíamos “disfrutar”. El dueño, quien era la misma persona que atendía, nos recibió como si viniésemos de un funeral, fue amable y atento con todos, hasta nos preguntó por qué desprendía de nosotros un aura de tristeza y desconsuelo.  A lo cual procedimos contar nuestra historia y agregar el dato anecdótico sobre mi cumpleaños.

Una vez finalizada la exquisita comida, por qué hay que recalcar que con sufrimiento o sin él, un rico plato de comida es fácil de apreciar, nos disponíamos a abandonar el local, justo en el momento de pedir la cuenta llega el dueño del local con una porción de torta, helado y una vela coronando el plato. Ante nuestras atónitas miradas él sonrió y dijo: Nadie dice que estar de cumpleaños es bueno, pero hasta el momento nadie se queja por poder devorar un trozo de torta sin culpa.

Con esta sencilla reflexión como regalo de cumpleaños, y por supuesto de frentón un kilo demás después de atragantarme con torta, fue que finalizó el peor cumpleaños de mi vida. Claro que si recibí un hermoso regalo dos meses después. Mi abuela se salvó y ahora podremos festejar juntas el siguiente.